¿Por qué no puedes hacerte cosquillas tú solo?
Todavía es sorpresa
Sale a mediodía (hora del centro de México). A esa hora aquí vas a encontrar lo que vas a aprender, las fuentes de los datos y los cuadros del video. Sígueme para verlo primero:
Inténtalo… ¿nada? No eres el único: tu cerebro te gana la jugada.
Lo que vas a aprender
- Cuando te mueves, tu cerebro (el cerebelo) predice lo que vas a sentir, y lo siente menos.
- Las cosquillas necesitan sorpresa: si ya sabes dónde y cuándo, casi no se sienten.
- Con un robot y un retraso de unas décimas de segundo… ¡las cosquillas regresan!
- Tu propia presión se siente más suave: quizá por eso los pleitos entre hermanos escalan tan rápido.
Fuentes de los datos
En Meriendatos cada dato lleva su fuente. Si encuentras un error, avísame.
El cerebelo predice lo que vas a sentir al moverte y por eso las cosquillas que te haces tú se sienten menos (Blakemore et al., 1998, Nature Neuroscience 1: 635–640)
Con un robot que agrega un retraso de unas décimas de segundo (0.1 a 0.3 s) entre tu movimiento y el roce de una esponjita, las cosquillas propias se sienten más (Blakemore et al., 1999, Journal of Cognitive Neuroscience 11: 551–559)
Si dos personas se regresan por turnos la misma presión en el dedo, cada quien siente la suya más suave y la fuerza escala (Shergill et al., 2003, Science 301: 187)











